Son los que atacan el patrimonio y el orden socioeconómico o los intereses de la Hacienda Pública y la Seguridad Social: estafas, apropiación indebida, administración desleal, insolvencias punibles, delitos societarios, blanqueo de capitales, delito fiscal, fraude de subvenciones el uso de información privilegiada o delitos contra la propiedad intelectual e industrial.